• Fr Anselmo Maliaño Téllez

La conversión como encuentro santificante con Dios


La conversión cristiana como encuentro santificante con Dios

La conversión interior de la persona está relacionada al abrazo de la fe en Cristo, que es una respuesta de un caminar hacia el amor de Dios. En realidad la conversión expresa una hondura de fe (seguimiento de Jesús) una riqueza nunca antes vista por el compromiso eclesial, por los cambios de vida en la persona y porque se retorna al verdadero compromiso del Evangelio (Mc 1, 15).

La conversión está ligada a la búsqueda de la verdad y del sentido de la vida, comprendido como un itinerario de renuncia a sí mismo –desasimiento del yo-, o dicho de otra manera desarraigo del ego; la renuncia al pecado a una vida alejada de Dios, es claramente un acto de conversión que es reconciliación del pecador con el Padre misericordioso; la conversión también pone de relieve, como ya se ha dicho, la importancia de “desapropiarnos de nosotros mismos” y de toda tentación de mundanidad para entregarnos profunda y enteramente a Jesús crucificado (1Cor 2, 2) y su proyecto de amor en la Iglesia.

La disponibilidad para abrazar la vida de conversión permite al cristiano ser responsable de un nuevo camino con una respuesta gozosa del dinamismo espiritual que tiene como horizonte la novedad del Evangelio: una actitud permanente de seguimiento de Cristo, de humildad, de sencillez, de servicio para “lavarse los pies los unos a los otros”.

En la dimensión antropológica cristiana el estado de conversión permanente integra la autenticidad del seguimiento de Jesús pobre y crucificado. Y así, la vida de compromiso cristiano es un testimonio eficaz para servir a los pobres e “ir por el mundo” anunciando esta novedad del Evangelio.

La necesidad de conversión es llegar a vivir no ya en “el espíritu de la carne” (Rom 8, 4; Gal 5, 19-21) sino en “el Espíritu del Señor” (Gal 5, 22-24; Rom 12, 3-21) que es una vida interior motivada por las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad y los dones del Señor que a cada uno ofrece. En general, el cristiano está invitado por la Palabra de Dios a discernir y a tomar una opción que lejos de todo vicio, sobre todo de la tentación de auto-suficiencia y de auto-referencialidad, se encamine a la búsqueda del amor de quien nos ha amado desde la cruz.

A través de la conversión, el cristiano logra conquistar su propia libertad, “Ya no soy yo quien vive es Cristo quien vive en mi” (Gál 2, 20) y es capaz de trascender sus propias limitantes alcanzando así una humanidad madura, comprometida, encarnada en la realidad que vive, y manifestar a través de la misericordia asumida la capacidad de acoger a los otros y de llevar sobre sí los sufrimientos de los otros por amor a Cristo crucificado.

La conversión es fidelidad al Evangelio y a la Iglesia, es compartir íntimamente el sufrimiento de la pasión de Jesús (Is 53,4-5). En otras palabras, es comprometernos con la misión de Jesús, una tarea que urge y que además es una ocasión de mayor crecimiento en libertad, en la fe, en amor y misericordia, en compresión del dolor humano, y que de fondo es en realidad la develación del rostro sufrido de Dios a quien debemos servir y amar de todo corazón. Es una manera concreta de servir y amar a Jesús crucificado en los crucificados por la misma sociedad y en la historia de la humanidad que hay que santificar.

Preguntas para la reflexión

  1. ¿Qué es lo que más me llamó la atención de esta lectura; estoy claro de la línea Cristocéntrica y pastoral de la conversión?

  2. ¿A qué me invita Dios en mi proceso de conversión permanente?

  3. ¿Qué signos de conversión estoy dispuesto a dar para asumir un compromiso pastoral más auténtico?

#FrayAnselmo

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El 6 de Junio de 1987 la Orden, bajo la autoridad de Fr. Jon Vaugh, Ministro General, erigió como Provincia nuestra entidad que siguió rigiéndose por los documentos elaborados durante la Vicaría. La Provincia inicia bajo el gobierno elegido el año anterior y cuenta con 360 hermanos entre ellos 155 hermanos de profesión solemne y un obispo, distribuidos en 50 fraternidades, destacando el trabajo parroquial, pero en vistas a abrir caminos en fraternidades insertas en medios populares y zonas de conflicto.

 

© 2017 por Fr. Henri Morales. Curia Provincial, Frailes Franciscanos.