• Henri Morales

Nuevos éxodos y nuevos desafíos


¡NO SOMOS DELINCUENTES, SOMOS MIGRANTES!

La caravana de hondureños que partió el 14 de octubre de la zona norte del país, a la cual se han sumado una cantidad de pobladores de los países del triángulo norte de Centroamérica, con el mismo sentir, dolor y esperanza, es todo un “éxodo” humano, y bíblico para los que creemos en un Dios que acompaña a su pueblo. En la frontera con Guatemala, de Tapachula, México consideran que han llegado miles de personas. Además se generó otro movimiento en el sur de Honduras, entrando a la frontera de El Salvador por el “amarillo”, incluso cruzando el río por no tener algunas personas papeles de identidad, en especial con los menores de edad que participan de la “caravana”.

Estos días de celebración de san Romero, su santidad nos invita a revisar nuestra práctica evangélica, de cara a este desbordamiento y clamor humano: “fui forastero y me acogiste…” (Mt 25,35).

Un “éxodo” que busca la nación de los EU de norte América (que se formó de migrantes, colonos, conquistadores); sabiendo de la política deshumanizadora del gobierno de turno (Trump), que nos considera a los centroamericanos del triángulo norte, unos criminales y delincuentes: ¡NO SOMOS DELINCUENTES, SOMOS MIGRANTES!

Esta caravana de humanos que ejerce el derecho de su libre tránsito por los caminos, se vuelven una antorcha que puesta en alto dice de la realidad y sistema de muerte en Honduras, y los otros países.

Retomemos el análisis que el equipo jesuita de Radio Progreso hace de este hecho:

“La caravana nos despertó de golpe de nuestras modorras. La caravana no es un acto político premeditado para desestabilizar a Juan Orlando Hernández. Es un acto público y en movimiento hacia el norte que expresa la desesperación de un pueblo que ya no soporta su estado actual de postración y abandono. La caravana pone al desnudo un Estado desestabilizado por obra y arte de los corruptos que habitan en torno a la mafia que lidera Juan Orlando Hernández.

De la caravana se pueden decir muchas cosas. La caravana es un parto de políticos opositores que usan a la gente para desestabilizar al gobierno, al formidable gobierno de la vida mejor y de los triunfos sobre la inseguridad y violencia declarados en foros internacionales. Así se hacen eco los medios de comunicación, los mismos que alaban los triunfos de Juan Orlando Hernández.

El gobierno de los Estados Unidos y su Embajada en Tegucigalpa también tiene su versión. Cómo es posible que tanta gente quiera irse ilegalmente hacia Estados Unidos si aquí el gobierno ha hecho cambios tan sustanciales que merece la pena seguir viviendo e invirtiendo dentro del país.

De la caravana se pueden decir miles de cosas. Y hasta quizás ha habido algo de inducción. Pero esta caravana es sencillamente la expresión de un fracaso político. Un fracaso de los políticos y de la política hondureña. Un fracaso del modelo de desarrollo basado en la inversión en la industria extractiva y en la privatización de los bienes comunes y servicios públicos. Es la expresión de la corrupción y saqueo de las instituciones públicas. Es la expresión del abuso de la paciencia de la gente por parte de quienes han manejado el Estado.

La caravana es un amasijo de gente desesperada que sin buscarlo sorprende y estremece toda la institucionalidad y a todos los tomadores de decisiones. Y lo que hacen es señalar con el dedo a otros responsables, hay necesidad de buscar chivos expiatorios, porque la caravana es el gran dedo popular que señala y acusa a los políticos y altos empresarios, a la Embajada y a todos los sectores que tienen que ver con la toma de decisiones, como responsables de los desastres hondureños.

La caravana no se va. Los miles de compatriotas de estos días proseguirán su camino en franca huida de la pesadilla hondureña. Pero la pesadilla se queda en territorio hondureño. Y los que alimentan esa pesadilla con su rastra de mentiras, siguen en sus puestos y siguen tomando decisiones. Mientras prosiga esa pesadilla impuesta, nadie hará desaparecer la desestabilizadora caravana hondureña” (ERIC. Radio Progreso. 17 de octubre 2018).

Esta realidad desgarradora y denunciante de la situación de nuestros países, que se ha establecido a lo largo de estos últimos 30 años, es la que provoca estas “caravanas” de fraternidad, lucha y resistencia.

“el último que quede en Honduras, que apague la luz”…

Fr René Arturo Flores. JPIC, El Salvador.

#FrayAnselmo

13 vistas
Capilla de Noche
Profesión
Renovación de Votos
Frailes Estudiantes
Renovación de Votos
Eucaristia
Frailes
Tierra Santa
Reunión
Guardianes
Capitulo
Capilla Santo Hermano Pedro
Cumpleaños
San Francisco El Grande
Monte San Francisco
Monte San Francisco
Virgen del Socorro
Guardianes
Provincial
Sendero
Interior Capilla
  • Blanca Facebook Icono
  • Twitter Icono blanco
  • Blanco Icono de Instagram
Sobre Nosotros

El 6 de Junio de 1987 la Orden, bajo la autoridad de Fr. Jon Vaugh, Ministro General, erigió como Provincia nuestra entidad que siguió rigiéndose por los documentos elaborados durante la Vicaría. La Provincia inicia bajo el gobierno elegido el año anterior y cuenta con 360 hermanos entre ellos 155 hermanos de profesión solemne y un obispo, distribuidos en 50 fraternidades, destacando el trabajo parroquial, pero en vistas a abrir caminos en fraternidades insertas en medios populares y zonas de conflicto.

 

© 2017 por Fr. Henri Morales. Curia Provincial, Frailes Franciscanos.