• Fr. René Arturo Flores, OFM

Un ángel real y auténtico en la tierra


“Un ángel del Señor apareció en sueños a José y le dijo: levántate toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo” (Mt 2,13).

Jesús, el Hijo de Dios, recién nacido es ya, un perseguido por el poder político y militar, dos poderes que asesinan, y es más letal cuando se juntan con el poder religioso; estos grupos fácticos a lo largo de la historia son los que deciden asesinar a quién les estorba en sus proyectos políticos y financieros que los enriquecen.

Jesús, el Hijo de Dios, siendo un niño indefenso, es parte de los perseguidos por causa de la injusticia e impunidad (Mt 5, 6.11), se suma al listado histórico de los defensores y defensoras de la Vida, una razón por la que lo asesinarán.

Jesús, el Hijo de Dios, recién nacido es considerado una amenaza al sistema opresor y totalitario del territorio controlado por Herodes.

Jesús, el Hijo de Dios, al nacer se identificó con los que sus vidas no cuentan, o si cuentan es para ser blanco seguro de la mafia gubernamental, militar y empresarial.

Jesús, el Hijo de Dios, se ubica social y económicamente del lado de los marginados, excluidos y criminalizados en el sistema político donde el capital y mercado son primero.

Jesús, el Hijo de Dios, recién nacido se vuelve un migrante, un expulsado de su territorio por causas injustas y violentas, uno que busca refugio seguro.

Jesús, el Hijo de Dios, al nacer se vuelve un sobreviviente, tiene que huir para salvaguardar la integridad de su vida amenazada.

En la narración bíblica, se dice que “un ángel del Señor” (un enviado), les avisó que tenían que salir para Egipto; en el camino de los y las migrantes encuentran ángeles, decía una señora: un señor se detuvo en su camioneta para llevarnos al refugio, por sentir compasión de los niños y niñas que caminaban.

El refugio de la “72”, en Tenosique Tabasco, es un santuario, un oasis, un alcázar, una casa para miles de migrantes; solo este año 2018 han pasado unos 12,500 por la casa de la “72”, de esos unos 1,700 fueron menores, la mayoría con sus familiares. Además del “refugio” están los “ángeles”, que este refugio son los llamados “voluntarios”: hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría, que sirven y acompañan con su humanidad y capacidades a los y las migrantes que se encuentran en la “72”. Es toda una dinámica de encuentros que generan vitalidad mutua.

Qué bueno saber que los “ángeles del Señor”, no tienen como requisito exclusivo: el ser personas creyentes cristianas o pertenecer a una religión; sino, el ser “ángeles” significa: ser humano que comparte con el corazón abierto, de un sentir juntos, pensar con esperanza, confiar en el otro, acrecentar la resistencia, el recrear la rebeldía, el ser solidarios y acompañar mientras los y las migrantes buscan sus sueños de no ser solo un sobreviviente o vivir perseguido en su propio territorio, sino ser creatura que construye su destino con libertad, amor y sentido.

Fr René Arturo Flores. Tenosique

#FrayAnselmo

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El 6 de Junio de 1987 la Orden, bajo la autoridad de Fr. Jon Vaugh, Ministro General, erigió como Provincia nuestra entidad que siguió rigiéndose por los documentos elaborados durante la Vicaría. La Provincia inicia bajo el gobierno elegido el año anterior y cuenta con 360 hermanos entre ellos 155 hermanos de profesión solemne y un obispo, distribuidos en 50 fraternidades, destacando el trabajo parroquial, pero en vistas a abrir caminos en fraternidades insertas en medios populares y zonas de conflicto.

 

© 2017 por Fr. Henri Morales. Curia Provincial, Frailes Franciscanos.