• Fr. Mauro Iacomelli, OFM.

AMORIS LAETITIA


Fr. Mauro Iacomelli, OFM.

AMORIS LAETITIA significa: alegría del amor (el sabor gozoso del amor). Se desarrolla en 9 capítulos, 325 párrafos y 391 notas, que tienen gran importancia. Su clave de lectura es: pastoral de la misericordia, y también: unidad en la doctrina y pluralidad en la aplicación (ver: la presentación del documento, el 8 de abril de este año).

Recoge las conclusiones nales de los dos Sínodos sobre el matrimonio y la familia, 2014 y 2015.

Todos esperábamos este documento: algunos esperaban que autorizara cambios radicales, incluso, cambios que fueran como una especie de excepción a la doctrina evangélica sobre el matrimonio y la familia. Otros esperaban que todo quedara igual, repitiendo la doctrina de siempre, sin más.

En realidad, el Papa ha escogido el “justo medio”, es decir: por un lado, con rmó con claridad la enseñanza de Jesús sobre el matrimonio y la familia, pero, por otro lado, introdujo cambios pastorales muy llamativos. Pienso que Papa Francisco, también con este documento, con rma ser un buen pastor, siguiendo las huellas del Jesús, que encuentra y dialoga muy respetuosa y cordialmente con la Samaritana y con la adúltera, a quien los fariseos querían apedrear.

Para introducir este breve resumen del documento Amoris Laetitia, me permito hacer referencia a un recuerdo de mi infancia.

Como niño campesino, mi tarea era cuidar de nuestras cuatro vaquitas: una se llamaba Reinita; otra, Princesa; otra, Manchada y, la más pequeña, Estrellita. Era fácil, para mí, recordar los cuatro nombres; por eso, me llamó mucho la atención el que los pastores de ovejas, a quienes encontraba todos los días, pudieran llamar a todas sus numerosas ovejas por nombre. Una mañana, reté a uno de estos pastores a que me demostrara que de veras él podía llamar a todas sus ovejas por su nombre y que ellas le hicieran caso. Empezó a llamar por nombre a cada una y ellas le hacían caso; después de quince, me aburrí y le dije que ya era su ciente, creía que él se conocía el nombre de cada una. A mi pregunta de cómo podía ser eso si las ovejas son todas iguales; a lo cual él contestó que cuando uno las ama y vive con ellas mucho tiempo, aprende a conocer todas las diferencias. Así hace el buen pastor: ama y conoce tanto a sus ovejas que aprende todas sus diferencias, cuida de cada una de ellas, individualmente: si una se extravía, la reconduce al buen camino y si se lastima, la recoge para curarla. Más tarde, al leer la página evangélica del Buen Pastor, espontáneamente me recordaba de esta experiencia de mi infancia.

Estas cosas ayudan a entender los cambios pastorales introducidos por el documento Amoris laetitia, especialmente, en referencia a las parejas de divorciados vueltos a casar; que es el punto de más expectativa.

Hago notar en seguida que Papa Francisco, rea rmando con claridad el ideal que Jesús enseñó del matrimonio y la familia, ha dado todo el valor a aquellos matrimonios que han quedado eles a ese ideal por toda la vida, superando las di cultades inevitables de la convivencia matrimonial. Hay que despejar toda duda al respecto.

Ahora, paso a describir, breve y directamente, lo nuevo del documento Amoris laetitia, considerando sobre todo las expectativas señaladas.

LO NUEVO DEL DOCUMENTO

1) La primera novedad es de tipo literario: el Papa usa un lenguaje sencillo, claro y directo. Ya no es el lenguaje profesional eclesiástico de los documentos ponti cios, que es solo para las personas cultas. El lenguaje de Amoris laetitia lo entiende todo mundo. Hay que leerlo: alegra la mente y el corazón; y contiene pasajes conmovedores.

2) Pero los cambios más importantes son de contenido pastoral. ¿Cómo pastorear a las parejas divorciadas y vueltas a casar? Con amor por cada oveja, por cada persona; no solamente preocuparse por la institución, en este caso, por la institución del matrimonio sino preocuparse también por el progreso humano y espiritual de cada miembro de la pareja. No solo preocuparse que la pareja esté donde tiene que estar, sacramentalmente, sino preocuparse de acompañarla en su proceso de crecimiento humano y cristiano. Caer en la cuenta que aun en las parejas “así dichas” irregulares puede producirse mucho bien. Ese bien hay que valorizarlo y procurar que crezca. Dios quiere que el amor crezca en el mundo, donde sea, aun en las parejas irregulares, donde a veces se produce mucho amor. La preocupación por una pareja así no es solo que llegue a la meta del ideal de Jesús sino que camine y crezca hacia ese ideal. El corazón del pastor debe palpitar no solamente cuando la oveja entra en el redil sino desde cuando la oveja empieza a caminar, e incluso cuando se está extraviando y ha quedado herida. Eso de “todo o nada”, de dentro o fuera no se vale en el amor.

ORIENTACIONES NUEVAS

3) De este concepto nuevo de pastoral, derivan orientaciones nuevas, especialmente en los casos de divorciados vueltos a casar.

‐ Lejos de alejarlas estas parejas como si estuviesen excomulgadas, hay que acercarse a ellas para acompañarlas, discernir sus situaciones y sus propósitos, y, nalmente, integrarlas a los servicios de la Comunidad eclesial,

hasta donde sea posible. Con el propósito y la esperanza que la pareja se vaya sensibilizando cada vez más a los valores del matrimonio propuestos por Jesús, y así bene ciar grandemente también a los hijos.

‐ Es importante notar que, a propósito de los divorciados vueltos a casar, el documento no habla de los sacramentos. Sin embargo, a partir del acompañamiento, el discernimiento y la integración, el obispo, por medio de los confesores, podrá orientar hacia los varios puntos de llegada que la Iglesia considerará pertinentes; algunos ya se conocen, otros, tal vez, se podrán conocer a lo largo del camino.

Como se puede apreciar, este documento no ampara a los coleccionistas de divorcios, y es evidente también que esta praxis de misericordia pastoral es muy nueva y de gran alcance.

Queda por aclarar que la conciencia moral de los interesados (pareja y confesor, en foro interno) tiene siempre el protagonismo delante de Dios; engañar y quererse engañar no se vale y no se puede: la caridad debe siempre hacer pareja con la verdad.

Es un camino nuevo y por tanto no conocido ni previsto. Las interpretaciones arbitrarias, en buena o mala conciencia, abundarán. Hay que tener fe en el acompañamiento del Espíritu Santo y en la sabiduría del Magisterio y de toda la Iglesia. A nosotros corresponde reconocer que el camino es evangélico, convirtiéndonos a él.

Ahora, después de haber regresado de Italia, voy a contar la impresión que he tenido acerca de cómo se ha recibido la Exhortación en el mundo eclesiástico italiano.

1) Los juicios positivos sobre la Exhortación postsinodal han salido menos a la luz que los juicios críticos. Sin embargo, junto al entusiasmo de la gente común, hay también positiva apreciación de parte de autoridades eclesiásticas. Por todos, me limito a transcribir la respuesta a una entrevista que dio Mons. Mario Meini, obispo de Fiésole (ciudad cerca de Florencia) y representante de la CEI (Conferencia Episcopal Italiana) para el Centro de Italia.

  1. 2) “Antes que todo, es un deber dar gracias a Papa Francisco y a los Padres sinodales por esta Exhortación”, inició diciendo el obispo. “Ojalá podamos asimilar profundamente lo que el Papa nos pide no solo en lo que se re ere a las situaciones particulares, sino sobre todo en orden a la percepción de un estilo verdaderamente evangélico y positivo al momento de afrontarlas. El magisterio de Papa Francisco nos invita continuamente a renovar nuestro modo de relacionarnos con las personas. Una renovación que nos exige una conversión espiritual todavía antes que pastoral. Si no captamos esta novedad de fondo, perderíamos una oportunidad histórica que el Espíritu Santo nos regala para sintonizar la Buena noticia de Jesús con el mundo contemporáneo. Hacer descuentos sobre los principios del matrimonio sería absurdo (unicidad. delidad, fecundidad, indisolubilidad), sin embargo, la fragilidad humana nos enseña que la actualización de los principios queda siempre una meta. El que es más santo, que corra hacia la meta y jale con el ejemplo a los demás; pero, el que más está en la fatiga se sienta consolado por la misericordia y se sienta animado a superar la prueba.

Prácticamente, este obispo no tiene objeción alguna a la Exhortación apostólica Amoris laetitia, y por la autoridad que tiene, es legítimo pensar que esta opinión es compartida por otros obispos de Italia.

  1. 3) Ahora voy a presentar algunos párrafos de autores críticos.

Robert Spaemann, lósofo y teólogo alemán de 89 años, amigo de Benedicto XVI y profesor de filosofía en la Universidad de Monaco. Hace un análisis minucioso del documento Amoris laetitia. Dice que este documento rompe con la encíclica Veritatis Splendor y erige el caos a nivel de principio.

  1. El otro autor crítico que traigo como referencia es el Cardenal Garra a, emérito arzobispo de Bologna. A este Cardenal en una entrevista se le pidió qué le diría al Papa Francisco en relación a la exhortación Amoris laetitia. El contestó de la siguiente manera. “Le diría: Santidad, deseo que la confusión que usted mismo imaginaba que ocurriría en el párrafo 308 sea quitada; y no, como usted insinúa, porque se pre ere una pastoral rígida sino porque necesitamos una pastoral clara no ambigua”.

4) ALGUNOS PRINCIPIOS A LOS QUE SE INSPIRA LA PASTORAL DE PAPA FRANCISCO

El principio de la gradualidad -- Nadie tiene que ser condenado para siempre -- Una cosa es el ideal, otra cosa es el camino para llegar a él --- No hay que enfatizar la norma porque la vida es personal --- No hay que quitar el ideal sino subrayar la realidad, rica en sí misma y la complejidad del matrimonio y de la familia-

Junto a mi gran aprecio por la Exhortación, expreso algunas perplejidades.

5) Al leer el capítulo 8 de Amoris laetitia, se tiene la impresión que lo subjetivo le gana a la norma objetiva. Y esto causa preocupación porque hace pensar a la “dictadura” del relativismo, también en la teología moral.

6) Acompañar, discernir e integrar suena bien, pero ¿a la luz de cuáles criterios habrá que hacer eso? ¿Y Mateo 19, allí donde Jesús se expresa con tanta claridad respecto de lo indisoluble del matrimonio y de lo grave del adulterio?

  1. 7) Si esos principios losó cos y pastorales de Papa Francisco toman la delantera, sin ningún orden, arriesgan subvertir la doctrina tradicional de la Iglesia. Quitar esta ambigüedad es lo que pide el cardenal Carra a.

  2. 8) El clima de confusión y casi de temor, en el ámbito eclesiástico italiano, está bien descrito con los siguientes hechos: el Secretario de la Conferencia episcopal lipina, al día siguiente de la promulgación delaExhortación,envióunacircularatodos los obispos de Filipinas, diciendo que ya se podía dar la comunión a los divorciados vueltos a casar...”¡porque la misericordia no puede esperar!” --- El Cardenal Müller, Prefecto de la Congregación de la Fe, dio una conferencia sobre la Exhortación, en España, invitando a interpretarla en sentido “ortodoxo”, pero L’Osservatore Romano no dio ni la noticia. Las Conferencias episcopales, menos todavía los obispos individualmente, no están apurándose, ni mucho menos, para dar criterios concretos para los presbíteros, que tendrán que acoger en foro interno a los divorciados vueltos a casar. Mientras tanto, los que están en situaciones irregulares y los novios del mundo entero tienden a interpretar y comentar el documento según la conveniencia.

9) En estos días, la Conferencia episcopal argentina ha salido al ruedo, con criterios muy amplios por cierto. Habrá que esperar que cientos de otras Conferencias se pronuncien cuanto antes. No nos olvidemos de pedir la luz del Epíritu Santo para ellas y para el Santo Padre.

De todas maneras para mientras, conviene terminar la re exión con la siguiente nota de P. Domenico Mara oli S. J., Nápoles, Italia.

“El Papa, en su Exhortaciñon Amoris laetitia, no está contradiciendo al magisterio anterior de la Iglesia (Cf. Familiaris consortio, 84, de San Juan Pablo II y Sacramentum caritatis, 29, de Benedicto XVI). En efecto, aun en la famosa nota 351 de la Exhortación, usa el condicional“podrebbe”(podría)yno:puó (puede). La Exhortación contiene 56.500 palabras y nunca las 5 que se quisiera atribuirle, que sonarían así: Es posible dar la absolución y la comunión a divorciados vueltos a casar”.

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Sobre Nosotros

El 6 de Junio de 1987 la Orden, bajo la autoridad de Fr. Jon Vaugh, Ministro General, erigió como Provincia nuestra entidad que siguió rigiéndose por los documentos elaborados durante la Vicaría. La Provincia inicia bajo el gobierno elegido el año anterior y cuenta con 360 hermanos entre ellos 155 hermanos de profesión solemne y un obispo, distribuidos en 50 fraternidades, destacando el trabajo parroquial, pero en vistas a abrir caminos en fraternidades insertas en medios populares y zonas de conflicto.

 

© 2017 por Fr. Henri Morales. Curia Provincial, Frailes Franciscanos.