• Fr. Anselmo Maliaño Téllez, OFM.

Características de un equipo de trabajo en la pastoral educativa


Fr. Anselmo Maliaño Téllez, OFM

Un equipo de trabajo tiene que reunir las siguientes características para que realmente sean efectivas sus tareas asignadas y se pueda crear sinergia[1] en el proyecto educativo. Es obvio cada persona (docente) tiene una manera particular de trabajar en la educación y de aprender, por lo tanto, un trabajo en equipo implica:

  1. Tener un sentido claro del propósito de que los equipos de trabajo son fundamentalmente inquebrantables en la construcción y calidad de la educación[2]. La misión del educador es saber que todos somos un equipo de trabajo y que debemos de trabajar siempre juntos, esforzándonos y superando de esta manera los desafíos educativos. (Rom 12, 3-8; 1Cor 12, 12-26). Todos los miembros del equipo deben de tener la convicción de que es lo que quieren alcanzar, que metas, objetivos, competencias mínimas y que estrategias son las prioritarias para la institución y para los alumnos. Por tanto, deben de saber cómo poder contribuir al logro de los objetivos, metas y estrategias, así como focalizar sus energías y el trabajo de sinergia (está comprobado científicamente que cuando los docentes tejen lazos sociales entre el equipo, los alumnos y padres de familia, hacen que mejore su desempeño en todas está áreas).

  2. Siempre se requiere de un esfuerzo honesto ya que es necesario reestructurar los equipos de trabajo, con el fin de que los docentes logren la cohesión y tengan un alto rendimiento, compartan otros tipos de información y estrategias, identifiquen y manejen el conflicto con rapidez, solucionen problemas de forma creativa y saludable, aprendan a autoevaluarse y tomen decisiones importantes y asertivas, se apoye a los demás con madurez y se analicen periódicamente los desafíos para la educación franciscana hoy.

  3. Tener una comunicación efectiva, hacia dentro y hacia fuera. La educación franciscana es un trabajo de equipo para lograr un buen proceso de enseñanza-aprendizaje, sin embargo, la calidad en la educación requiere un buen intercambio de información (buena información acerca de la visión y misión; objetivos, metas, estrategias) permitirá que haya empatía en aquellas decisiones y se evitaran las dudas, los prejuicios respecto a lo que deben hacer, cuándo, cómo y porque, o mejor dicho hacerse siempre estas preguntas ¿Qué lograremos? ¿Por qué debemos hacerlo? ¿Cómo lo haremos? ¿Quién hará que?

  4. Voluntad en la compleja tarea de aprender de los demás (Mc 10, 45). Todo proyecto educativo requiere de un proceso de aprendizaje, por ello es importante, que los miembros del equipo tengan la voluntad de aprender nuevas técnicas o métodos para ser aplicados en este proceso de enseñanza-aprendizaje. El problema es que debemos de aprender a superar la tendencia a veces común y egoísta de repetir los métodos pedagógicos ya conocidos, los cuales no necesariamente son los mejores o los más adecuados.

  5. Participación en el equipo de trabajo[3], es fundamental que cada uno tenga una participación activa (de hecho los equipos hacen participar a más gente) los miembros del equipo no solo deben de tener tareas específicas a realizar, sino que deben de sentirse siempre involucrados en la discusión de los problemas[4] (orientación a la solución de problemas) y en las decisiones que se adopten. Además de ajustar reuniones y formar comisiones para lograr que se realicen los objetivos ya planeados en el proyecto educativo.

  6. Crear espacios para reflexionar y vivenciar cuál es el verdadero significado del trabajo en equipo y cuáles son los elementos necesarios para conformar un equipo idóneo de trabajo que retome las prioridades de la pastoral educativa.

  7. Revisar con cierta frecuencia los procesos educativos (planes,) para evaluarlo y ajustarlo a los objetivos, ejecutando nuevos proyectos en beneficio de los mismos alumnos y de la institución. Esta revisión indicará que hay graves dificultades en la labor educativa, algunas de ellas en orden a la misión y evangelización.

  8. Un buen equipo de trabajo tiene como meta impulsar una pastoral educativa transformadora y liberadora[5], sobre todo porque se asume la difícil tarea de formar a la persona desde dentro para que alcance en sí el valor de la vida y la dignidad del ser humano, la asimilación de los valores culturales y religiosos. Además que se aprovecha la capacidad de análisis de la realidad y se promueven acciones evangélicas a favor del cambio, sobre todos aquellos enfocados a los jóvenes en riesgo… y apoyando la vida y misión evangelizadora de la Iglesia (parroquia).

  9. Un equipo de trabajo tiene el reto de promover un mayor compromiso para encarnar el carisma franciscano y ser a la vez transmisor del carisma, es decir, la tarea permanente de velar por los valores del carisma franciscano: fraternidad, solidaridad, justicia, paz y cuidado de la creación (casa común).

  10. El equipo de trabajo fiel a su misión educadora puede proveer múltiples perspectivas eficaces sobre cómo alcanzar una meta. Una persona que trabaja sola y aislada puede cambiar las metas sin mayor responsabilidad. Recordemos el dicho famoso de que: “Los juegos los juegan los individuos, pero los campeones son los equipos”.

Algunos desafíos educativos que apremian

En la pastoral educativa es necesario contar con un buen equipo de trabajo para lograr no solo un alto rendimiento, sino una sinergia que lleva a maximizar las fortalezas frente a los cambios y las crisis socio-culturales: ¿Cuáles son los principales retos y desafíos que se presentan a nivel de: juventud, familia, sociedad e Iglesia?

Entre los retos y desafíos más exigentes en la pastoral educativa está la CPV (cuidado de la pastoral vocacional). En la pastoral educativa emerge un compromiso profético con el cuido de la vida y de la creación, sin embargo, esta exigencia lleva consigo muchas preguntas concretas, por ejemplo, ¿Tiene un proyecto definido el cuido de la pastoral vocacional en las instituciones educativas franciscanas? ¿Qué compromisos concretos en el cuido de la creación espera la sociedad de los franciscanos? ¿Los docentes que nuevos modelos pedagógicos deben implementar para que el futuro sea verdaderamente significativo?

Hay algunos factores que afectan la calidad de los docentes por eso se hace difícil el compromiso de trabajar en equipo. Entre ellos está la poca claridad del modelo educativo, falta homologar el grado de formación de los docentes, el poco interés en la búsqueda de soluciones en conjunto, falta de manejo de algunas herramientas evaluativas[6] y la falta de nuevas estrategias de aprendizajes. Por otro lado, en el proyecto educativo deben de estar incluidos todos los responsables de la formación humana y espiritual: religiosos, docentes, alumnos y padres de familia.

Los miembros de la comunidad educativa, fiel a su tarea educadora y evangelizadora, no solo deben elaborar programas educativos y evaluarlos (evaluación parcial o global del proceso educativo), sino que deben de estimular en los alumnos y padres de familia con el objetivo de desarrollar la personalidad de los alumnos; posibilitando la transformación de la persona, capacitándola para pensar de otro modo, para educar sus afectos y enseñarles a vivir el Evangelio. Es en el conocimiento y vivencia del Evangelio, de los valores humanos y franciscanos que descubren la responsabilidad de la vida, de ser ellos mismos y que la educación debe de ser integral.

Los docentes tiene la tarea de hacer más dinámico y atractivo el aprendizaje, además de ofrecer siempre un reconocimiento a los mejores alumnos por haber logrado un objetivo, una meta de trabajo en equipo, esto estimula según la neurociencia un gran efecto en la confianza, sin embargo, el docente debe de inspirar a los demás sobre todo aquellos que tienen ciertas dificultades en esa área del conocimiento y aprendizaje.

El crecimiento personal y profesional es importante, pero es necesario desarrollar los talentos de los alumnos, ofreciéndoles constantes feedback. Hay que invertir en la persona como un todo (integral) y eso tiene sus efectos positivos en el compromiso del alumno y del docente. Además, el docente en su tarea educativa debe desarrollar diferentes temáticas de prevención en la vida de los adolescentes como uso de drogas, noviazgo, sexualidad, etc.

Promover la innovación es importante, una vez formados, entrenados y capacitados, los docentes deben de utilizar su enfoque, que será muy distinto en cada uno, pero tendiendo a dar lo mejor en su trabajo educativo y sobre todo en la pastoral educativa. Solo de esta manera el docente podrá enfocar toda su energía en lo que más le gusta o le importa hacer. Como resultado la institución tiene docentes y alumnos productivos, creativos y sobre todo que les interesa más la educación como vocación y misión. Así descubriremos que la educación franciscana es una plataforma fundamental para la evangelización y por lo tanto urge un compromiso que garantice esta labor pastoral.

Es necesario incrementar los mejores esfuerzos, seleccionar muy bien el personal, además de tener muy claro el proyecto educativo y los condicionamientos culturales que provocan ciertos cambios. Razón por la cual la Provincia y los frailes encargados de estos procesos educativos no pueden renunciar a estos desafíos actuales a favor de una educación integral de la persona. En la Visita canónica realizada a la región de Nicaragua en el mes de mayo de 2017, Fr. Edwin Alvarado, Ministro provincial, en el encuentro con el personal docente de los cinco colegios de la región, insistió que son necesario tres aspectos a tener en cuenta: la disciplina, el aprendizaje de dos o tres idiomas y el ampliar las áreas deportivas, estos tres aspectos nos abren al futuro de la pastoral educativa franciscana.

Estos aspectos planteados por el Provincial son entre otros, un nuevo reto para la pastoral educativa, en la promoción de nuevos caminos pedagógicos con la finalidad de formar un ecosistema educativo que, durante todo el proceso lectivo, sea percibido como un eje transversal para la innovación educativa.

Los docentes franciscanos a diferencia de otras generaciones deben de ser emprendedores, aprovechar el manejo de las nuevas tecnologías y deben echar a rodar otras ideas funcionales (lectura de libros y concurso de los mismos, cultivo de las artes, aprendizaje de otros idiomas) para promover cambios culturales e históricos.

El docente debe testimoniar, desde la propia vida y con nuevas prácticas docentes, la trascendencia de la tarea educativa, en los niveles humano, espiritual (franciscano) e histórico.

El magisterio profético del Papa Francisco está planteando llamados nuevos, que deben responder a problemáticas que tienen que ver con la evangelización e instituciones, espiritualidad y religiones confesionales, salida misionera y cuidado de la casa común y la crisis institucional de la Iglesia católica… sobre todo los relacionados con los apostolados de la educación (crisis de las obras educativas).

La presencia educadora y evangelizadora es clave en un contexto social en el que la juventud cada vez más vive aislada de la vida eclesial y del Evangelio, sin embargo, muchos laicos comprometidos desde la pastoral educativa ofrecen constantemente los valores de la fe y el Evangelio.

Bibliografía utilizada

José Gimeno Sacristán, La educación que aún es posible. España, 2005.

John Maxwell, Las 17 leyes incuestionables del trabajo en equipo. 2001, Estados Unidos.

Declaración Conciliar Gravissimum Educationis, 1965.

Documento de la Orden “Id y Enseñad”. Directrices generales para la educación franciscana, Roma, 2009.

Preguntas para la reflexión

  1. A pesar de que sabemos sobre el potencial sinérgico de los equipos de trabajo educativo ¿Por qué será que hay personas que insisten en hacer las cosas individualmente? Explica cuáles son las razones de peso.

  2. Esta realidad de un equipo de trabajo en la pastoral educativa, que desafíos nos presenta hoy a los educadores franciscanos.

  3. Qué aspectos de estos pueden ser claramente asumidos en nuestra acción educativa y de promoción humana – social para que contribuyan a un auténtico progreso educativo católico.

  4. Que cambios sociales puede generar una pedagogía integral, para responder coherentemente con nuestro carisma franciscano.

  5. Cómo se está estimulando y favoreciendo los equipos de trabajo no los trabajos de grupo, en los mismos alumnos, en los padres de familia para superar algunas problemáticas más comunes.

  6. Define que puede identificar un equipo de trabajo y que estrategias se pueden crear para ser un mejor miembro del equipo en la pastoral educativa franciscana.

[1] Sinergia es una palabra griega que significa “cooperación”, trabajo en conjunto, unión de fuerzas para el logro de objetivos comunes y una mayor efectividad en el proceso enseñanza-aprendizaje.

[2] Un líder que no promueve el trabajo en equipo, socaba su propio potencial y erosiona los mejores esfuerzos de las personas con las cuales trabaja. Un líder empresario afirmó con acierto “No solo deberíamos usar todos los cerebros que tenemos, sino que deberíamos pedir prestado todos los que podamos”.

[3] El filántropo Andrew Carnegie comentó “es un gran paso adelante en su desarrollo cuando usted acepta que otras personas puedan ayudarle a hacer mejor un trabajo del que podría hacerlo solo”

[4] Se dice que no hay problema que no podamos resolver juntos y muy poco que podamos resolver por nosotros mismos. Cf. Maxwell 17 leyes incuestionables del trabajo en equipo.

[5] Es necesario impulsar nuevas formas y modos de educación en comunión con la Iglesia, para no alejarnos de los elementos pedagógicos esenciales y apostar por un esquema orientador.

[6] Es necesario manejar e interpretar algunas estadísticas relacionadas a la educación. Los datos son importantes para evaluar y buscar algunas soluciones. Si bien es cierto que lo numérico es fácilmente constatable, pero hay que dar un paso más, ya que es preocupante que esto se queda a nivel interno de la institución, como un trabajo o una evaluación correspondiente a las preocupaciones o necesidades. Sin embargo, una visión más amplia de pastoral educativa nos ayudará a comprender otros fenómenos más a nivel social y cultural. Por ejemplo los datos numéricos del total de alumnos, de los becados, del personal docente, son realmente incuestionables. Las desproporciones encontradas pueden que nos ayuden a encontrar entre todos algunas pistas de solución.

#PastoralEducativa #EducaciónFranciscana

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Sobre Nosotros

El 6 de Junio de 1987 la Orden, bajo la autoridad de Fr. Jon Vaugh, Ministro General, erigió como Provincia nuestra entidad que siguió rigiéndose por los documentos elaborados durante la Vicaría. La Provincia inicia bajo el gobierno elegido el año anterior y cuenta con 360 hermanos entre ellos 155 hermanos de profesión solemne y un obispo, distribuidos en 50 fraternidades, destacando el trabajo parroquial, pero en vistas a abrir caminos en fraternidades insertas en medios populares y zonas de conflicto.

 

© 2017 por Fr. Henri Morales. Curia Provincial, Frailes Franciscanos.